Qué nervios,  qué tranquila,  qué alegría, o, o, o…diferentes estados emocionales que nos condicionan a la hora de   vivir una experiencia  por primera vez.

Me siento tan, tan  honrada de ser testigo, junto con el agua,  de esa primera vez:   GRACIASSSS.  Quiero dar las  gracias de todo corazón a todos los que han compartido conmigo ese mágico momento de silencio y miradas cómplices bajo el agua. UFFFF…Me emociona demasiado pensar en cada uno  de esos momentos. Son instantes íntimos, donde uno viaja a su interior y  sin hablar lo comparte.  En ese viaje algunos/as  descubren emociones que estaban y que nunca habían experimentado,otros/as emociones nuevas,  otros/as se despojan de emociones que no eran positivas,  otros/as se bloquean en la sucesión de emociones…misma experiencia vivida de diferentes maneras. Y en medio de esa explosión de emociones, me siento como la madre  que acompaña  a su bebé en sus primeros pasos.

De un tiempo atrás; he tratado de recoger todas estas emociones que la gente compartía conmigo después de esa primera vez bajo el agua. En una simple libreta azul, a modo de «diario de emociones»,   la gente escribía su experiencia y me regalaba lo que en el silencio más profundo había sentido…GRACIASSSS. Son mensajes que el agua provoca y sentimos, en un momento en la que la atención es totalmente  plena.

Cada reflexión es un  recuerdo  mágico con uno mismo en el  agua…

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Comparto algunos de esos momentos:

«Al principio estaba muy nerviosa, ya que comprobé que no controlaba mis movimientos. Pero poco a poco me fui tranquilizando y sentí que estaba viendo una película a cámara lenta. MUCHA PAZ Y TRANQUILIDAD 

Nayra Gómez Gonzalez

«Mi bautizo ha significado un momento de encuentro conmigo misma. Entrar en la profundidad de mis miedos para controlarlos y seguir disfrutando de las nuevas experiencias que tenemos que encontrar en nuestro camino de vida. Sólo añadir que nos volveremos a encontrar en este mar de calma».

Noelia Gozalez Ramírez

«Nunca había buceado antes, y aunque al principio me sentía un poco agobiado, en cuanto me he acostumbrado y he empezado a disfrutar, la sensación de estar ahí abajo como flotando y pudiendo ir hacia cualquier lado, era única, perdiendo la noción del espacio, del tiempo y de todo.»

Alberto (28-10-1998)

«Por supuesto, los nervios de la primera inmersión hacen que prestes más atención a tu equipo, tu respiración, las señales del instructor…pero esos segundos, esos preciosos y eternos segundos donde tu mente y tu cuerpo en perfecta comunión con el océano se funden, y dejas de pensar para solo percibir…es tan potente como la más profunda de las meditaciones. Hoy, yo, he sentido unos pocos de esos segundos, y no lo olvidaré.»

Jesús Arias García (32 años, La Adrada, Ávila)

«Al principio, la sensación de estar perdida, de no controlar mi cuerpo, no poder respirar. Después, cuando empecé a respirar tranquila. Sensación de estar dentro de mis pensamientos. Más consciencia de las sensaciones.»

Miriam Ayerbe (31 años 13 de Agosto)

«A pesar de todas las instrucciones recibidas, antes de iniciar la experiencia, una vez en el agua, la respiración me agobió mucho, tanto que fuí incapaz de continuar».

Carlos Muñoz  (14-05-1949)

GRACIAS A TODOS/AS!!!

Si también sentiste comparte por favor.

Anita

Pintura: Samantha French