El agua es capaz de transformar nuestra percepción del mundo, liberándonos de todo aquello que es ajeno a lo que somos en esencia. Nos abre sus puertas a un viaje interior, en un paisaje diferente y desconocido. Un paisaje que reactiva nuestro mundo interior de manera espontánea; el diálogo comienza y la cadena de efectos se acciona, generando la autoconciencia.

La alquimia se produce en ese cambio de paisaje, y en lo que el agua transmite a cada una de nuestras células.  El agua nos hace partícipes y a la vez nos implica en su constate proceso de liberación.

Cuando la alquimia interior se activa, el bloqueo empieza a liberarse y las reacciones comienzan a fluir…y en ese paisaje único, el agua nos proporciona  la tranquilidad necesaria para aceptar y no controlar, en el mismo instante.

El cuerpo  es el primero en percibir los efectos  y emociones,  en ese mundo de silencio absoluto. No existe ningún lugar donde me encuentre más cerquita de mí, como es bajo el agua.

Al final del viaje  una sonrisa gigante se dibuja  en mi interior y un sentimiento de paz infinita se apodera de mí hasta llegar a la superficie…es EL REENCUENTRO!!!

Gracias azul querido!!!

Anita